Feeling misty

No quisiera uno a veces salir de los lugares por el miedo que da no querer regresar. Hace ocho meses ya que decidí volver a este lugar, pero es cosa distinta decidir a querer. Por lo demás, suele uno querer las cosas importantes al propio tiempo que no las desea. Hace meses que no quiero llorar y cuando me sucede quiero seguir hasta secarme el alma. ¿Te pasa algo?, preguntan de repente y recurro a la vieja coartada de siempre. Estoy loco, ¿no es cierto? Siempre será más fácil pretextar un problema de salud mental que decir la verdad de cuanto sientes. Peor aún si tampoco terminas de saber qué diablos sientes. Y es para averiguarlo que intentas escribir.Si alguien quiere ofenderme, llámeme intelectual. El intelecto no es sino una herramienta, más ordinaria aún que una llave de tuercas. ¿O es que todo el mundo posee, sin excepción, una llave de tuercas? Desvarío, ya sé, pero ése es mi trabajo. Antes seguir de noche los pasos del instinto que olisquearle las patas al intelecto. Si el raciocinio me hace un ser humano, elijo prestigiarme por cuanto tengo de bestia peluda. Prefiero que me miren aullándole a la luna que presidiendo una mesa redonda, por más que, bien mirado, sea más fácil esto que aquello. Soy una bestia huraña, saco las uñas y enseño los dientes, pero muevo la cola cuando unos ojos francos me sonríen. Creí, cuando empezaba a perpetrar estas líneas, que sería capaz de abundar en el tema del llanto, pero de pronto entiendo que es temprano para eso. Acabo de volver, no se trata de entrar en la cocina cuando no se ha pisado ni el jardín. Necesito recuperar el espacio que hace ya tantas leguas dejé atrás. Luego de nueve meses de twittear —ese acto leve, ingrávido, impulsivo, reconfortante a veces pero igual, de repente, desolado— he logrado habituarme a la inmediatez, como cuando en los años escolares conseguía entenderme con mis iguales mediante papelillos malandrines, no pocas veces llenos de versitos impúdicos que daban lo que fuera por parecer perversos. Qué delicia twittear, reparo en un instante, pero qué pena al fin hacerlo a costa de cierta dimensión abandonada. No se llora en el Twitter, ni se aúlla casi. Y hay mañanas y tardes y noches de intimidad callada, cuando quiere uno aullar en algo más de ciento cuarenta caracteres:

Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu uuuuuuuuuuuuuuuuu uuuuuuuuuuu uuuuuuu uuu u.

Es de noche, a finales de agosto. Me había propuesto regresar al hotel y transcribir un trozo de la nueva novela. ¿O debería decir capturar? Me niego a usar ese verbo asqueroso, las palabras que importan no toleran vivir en cautiverio. El punto es que en lugar de transcribir me dedico a escribir estas líneas sin pies ni cabeza sobre el block pequeñito del buró. Si, como algunos dicen, ya es un anacronismo trabajar en tu blog, habría que ver qué piensan de quien lo intenta con papel y tinta, para después tener que transcribirlo. Un derroche de tiempo, ¿no es así? Les recuerdo, no obstante, que soy un animal, y como tal el tiempo me tiene sin cuidado. Viviré el que me quede resuelto a derrocharlo en asuntos mejor emparentados con el olfato que con el cerumen. ¿Mentiría si dijera que los mocos también son materia gris? Hace unos pocos días me reprendieron por escrito (disfruto los regaños, tal es mi perversión). No se lee bien, me dijo una twittera amablemente, que use determinadas expresiones vulgares. ¿Y cómo iba a explicar a esa buena mujer que las palabras más queridas por mí son justamente aquéllas que rechinan y causan escozor? Palabras como aullidos, sílabas que te gruñen de sólo pronunciarlas, voces con vocación secreta de gargajo, relámpagos viscosos ordenados de forma que más parezcan una canción siniestra y entrañable: he ahí los materiales con los que todo artista aspira a trabajar. ¿O hay quizás un lenguaje más vivo y más candente que el de las putas y los presidiarios? Hará también algunos cuantos días que una atenta y querida valenciana me invitó a regresar a este lugar, tras señalar que viene con frecuencia, por si acaso se topa con nuevas parrafadas. Y como he dicho ya, no sé cómo ignorar una sonrisa franca, unas palabras cálidas, una visita mágica, tal como los juguetes que me daba mi madre sin motivo especial, sin razón aparente, porque sí, ¿por qué no? Contradecir las órdenes más lógicas y atender a las súplicas menos fundamentadas es todo parte de un mismo capricho. Y es que la libertad está hecha de caprichos: es por ellos que somos quienes somos. No escribe uno contento porque tenga que hacerlo, como porque se le hincha Su Real Gana: una razón idéntica a la que nos conmina a abrir un libro y devorarlo, o cerrarlo y dejarlo para siempre, igual que abandonamos las conversaciones que nos parecen torpes o aburridas o insulsas. Igual, también, que el ser idolatrado nos ignora, o traiciona, u olvida.
No he olvidado este sitio, por eso es que volví. Si alguien viene y se queda cuando menos un rato, haga de cuenta que estas solas palabras son una chimenea recién prendida. Y ahora, con su permiso (mejor aún: sin él), es la hora de aullar. Bienvenidos de vuelta a esta madriguera.

  1. Dpdd says:

    Aclaro que todos los epítetos y emociones van para su personaje y no para el autor (del 49), la emoción y la espontaneidad precipitada hacen que uno se exprese mal, no me malinterprete. El libro funciona muy bien, como libro, está genial. Toparse con un personaje así en la vida real sería realmente nocivo, él se autodescribe muy bien, inmaduro, egocéntrico, confuso, cruel, vengativo y con esas tretas (contar para que te cuenten) que de tan evidentes se les sigue la corriente de puro desconcierto o como Balboa, a ver a donde para; un error sin duda. Es quizás lo único que se echa de menos en sus personajes femeninos, aunque sea por dentro, pero tal como van descritos dentro de la narración, están completos en sí mismos, un solo tipo de mujer. Aunque yo pienso que todo el mundo es capaz de todo, sólo que necesitan la suficiente presión. Para mí su personaje representa en primer lugar el caos cerebral pero tiene el enarbolar como estandarte la inocencia que despierta el instinto más básico y trascendental en la mayoría de las mujeres, el dichoso instinto maternal, si se tiene. Saludos.

  2. Dpdd says:

    Quizás sea una bestia apaleada, eso vuelve huraño, o una bestia independiente cazando en solitario, así no hay que compartir. Lo de preferir a los animales, recuerde a Hitler, parece una manera de eludir los sentimientos que dice le importan más; al menos de eludir los de los demás, puesto que los animales no tienen otra que ser sumisos, incluso los más salvajes; ya de entrada, como las mujeres para ciertos hombres, van a estar más abajo, sin posibilidad axiomática, teórica y de ideal utópico, de arrebatarnos el poder. (Y de decidir ellos. Control…) Sabemos que los sentimientos de los otros pueden aniquilarnos. Si nos sentimos débiles o nos han educado incapacitándonos para poner límites, nos vamos de inmediato a la madriguera. Allí no hay quien te toque.
    Tengo que reconocerle, abriendo un poco la puerta y bajando un instante del pedestal, que a mí tampoco me gusta – en ocasiones, en otras sí – que me digan que soy inteligente. Prefiero que me quieran. Lo siento, además, como una delegación de la responsabilidad, como si me lo metieran todo entre las manos y se libraran ellos de cualquier respuesta (para ellos la festividad).
    Me he leído medio Puedo explicarlo todo y parte del final. Me he acordado del artículo sobre un poeta que decía que el mundo ya era bastante malo como para dejar a la gente hecha polvo. Su libro me ha dejado llorando, mascho. ¿Por qué quiere despertar nuestros demonios? La verdad es que dan ganas de besarle y de apalearle al mismo tiempo. No soporto detestar a alguien, y sentirme detestada. Paso del autoperjuicio, ya no lo soporto más, me parece un sádico cobarde, vengándose en los más débiles, en su tierra, las mujeres. Y un fascista intolerante e intransigente, al modo de los buenos curas durante la inquisición. (Sin llegar a esos extremos de exageración, aunque su protagonista, parece a veces lamentarlo). De todos modos, creo que es un gran libro, lo digo por no ser tan negativa (si no tienes nada bueno que decir, es mejor callarse). Me gusta mucho más que el de Violeta, como el vino.

  3. Alfonso Arredondo Lopez says:

    Algo interesante.

  4. Sibila Vane says:

    Jesús!! Santo Cielo tantos comentarios atrás.. Sin lugar a duda ya me había olvidado de este blog, si no es por su columna que acabo de leer y que me quedo con más ganas de leerte, chido chido man!

  5. Cristal says:

    Xavier!!

    Como estas?? dessde años querìa mandarte este comment pero no sé po ke diablos no lo hice antes, yo leia tu blog, cuando escribias que ganaba mi galleta favorita, Roger Federer!! 🙂

    Cuando Villoro sacó su libro de fut pense “que basofia, mejor uno de tenis,no?” y ahi apareciste tu!! (:

    Qué bueno serà leer algo que tenga que ver con mi galleta Federer!! ojalà en la novela tengas contemplada una fan fromhell de èl, a la que la obligaban a ver tenis desde los 90s porque su papa y sus tios eran hipnotizados por esos partidos pero que un dia gracias a que la dejaron por una jarra de kool aid (es decir su gusano novio la deja) tiene mucho tiempo libre y de repente, en el zappin’ que esta tratando de llenar esas horas vacias, descubre de nuevo el tenis y dice en voz alta “otraaa vez tenis? este no es Patrick Rafter, pero se ve bastante bien jugando con ese cabellito largo y le va ganando al berrinchudo de Safin, quién es?” y asi, comienza el idilio con Federer!!

    Era 2002, el gusano vino y se fue, pero el que se quedò para siempre fue Federer, hasta la fecha me hace cerrar los ojos cuando tiene punto para partido, cuando juega con comecalzones Nadal, cuando juega con el ahora rey Chayokovic (el favorito de mi hermana!), cuando saca super fuerte y termina la pelota en el palco, cuando se va a la via làctea y tendrìa que quedarse en el partido, cuando juega con el mono bananero de Jo, cuando pierde Roland Garros y yo me meto bajo mis sabanas porque no quiero escuchar los gritos de Nadalesio, cuando le ganò el feo guapo Delpo, cuando da sus conferencias en Aleman, Frances e Inglès en menos de 3 minutos…aaaaaaaaaah, Federer no lo sabe, pero gracias a èl, el gusano fue superado rapidamente y me voy a la cama feliz cuando juega por las noches y gana en menos de hora y media como en los buenos tiempos, pero tampoco sabe que me pone triste pensar que ya es màs fàcil que le ganen…. què importa??? Federer de terracota, bronce o de oro, siempre serà la linda galleta que no suda y gana siempre!

    Ya quiero que salga el libro!!

  6. Maricela Ferrer says:

    Tanta razón… el instinto antes que el intelecto pues es lo que nos hace diferenciarnos del resto; aunque ya dudo del intelecto de muchos al ver la época tan violenta que vivimos en la ciudad.

    Saludos!

  7. Carla Karina says:

    Sus palabras ayudan, aunque sean las mismas de la la vez anterior pero leerlas es… no sé cómo explicarlo ¿cree usted acaso que las bestias son más felices? yo digo que si, no se meten en tantos problemas como uno, no sienten como uno, gracias a Dios (o a quien sea) no razonan… ¿no son acaso seres afortunados? solo se dedican a vivir… aquí es donde me uno a usted y muchos otros:
    Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu…
    Si uno en verdad fuera bestia mataría sin remordimiento a sus rivales y todo el que le estorba en el camino pero ya ve, fuimos creados como una raza inteligente y superior (supuestamente, basta con vernos un poco y… ¿será verdad?), con conciencia, que razona, analiza, procesa información y genera conocimiento pero a fin de cuentas ¿no somo aun animales? Al final seguiremos a nuestros instintos por más primitivos que sean…
    ¿Me entiende? A fin de cuentas entre locos nos entendemos…

  8. EDUARDO VILLALOBOS says:

    SALUDOS A TODOS ME UNIRE A ESTE MUNDO DE LETRAS INTERESANTE ESTAMOS ESCRIBIENDONOS VA

  9. Lilián Novalis says:

    Sería interesante leerte por aquí en clave fantasmagórica. Gracias por ayudar a olvidar un rato el mundo =)

  10. Ros says:

    Llegué tarde: la chimenea se apagó. Aún así, a oscuras, casi a tientas, entre pasillos polvorientos, tus palabras me han emocionado, me han puesto chinita la piel.
    Me identifiqué con muchas de tus líneas, sobre todo con el derroche del tiempo. A mí también me gusta usar tinta y papel para luego transcribir. No me hayo de otra forma. O no sé.
    Un gusto encontrarme con esta madriguera. Ojalá regrese el dueño a encender la chimenea. Saludos.

  11. Talia Peralta Luna says:

    Hola Xavier, soy estudiante de diseño industrial en la UAM Azcapotzalco y estoy haciendo una entrevista que es basicamente para conocer el posible futuro del libro dentro de 500 años. El libro concebido como objeto fisico no como literatura, espero que sea clara (papel/tinta, digital…)
    También le pido su nombre completo, edad y su relación con el campo del libro (escritor, editor…)

    Entrevista
    1. ¿Qué cambiará en el futuro del libro en los próximos 500 años?
    2. ¿Qué permanecerá en el futuro del libro en los proximos 500 años?
    3. ¿Qué elementos o cosas aún no vistas dominarán en el mundo de los libros en 500 años?

    Todo ésto porqe vi su participación en un debate por el día del libro que transmitieron en televisión y entonces pienso que su aportación sería muy valiosa para mi trabajo. Gracias de antemano

  12. CECILIA says:

    Gracias por volver!!! y por compartirme tu Genial Bestialidad…

  13. Karla says:

    Estudio Diseño. Iba en el metro. Recordé que en la librería donde trabajo había una revista gratuita y yo la había metido a mi mochila. La saqué. Leí. Encontré una entrevista. Te leí. Decidí dejar el Diseño. Que es como la Publicidad pero en culero al cuadrado.

  14. Helena says:

    Te leo con la sensación de que me hacía falta escucharte, para empezar a oír lo que me he estado diciendo. Un aullido nocturno va de vuelta.

  15. YOLANDA says:

    Estaré pendiente de leerte en este tu espacio. Quiero leer uno de tus libros pero no sé bien el título “Luna llena on the rocks”, ¿me puedes decir el nombre correcto? Me divertí mucho leyendo “Diablo Guardián” Espero también pasar muy buenos momentos con éste.

    Saludos

  16. Yolanda L. says:

    ¿Qué Somos? Nada más que antropoides erguidos que alardean de racionalidad, que saturan sus mantos de pigmentos sabores, quedando siempre en negro gastado, manchado, saturado, donde comodamente nadan en lagunas mentales como la del intelecto al ritmo de la osadía del saberlo todo, del conquistarlo todo. Antropoides que frente a la comedia de la vida se muestran despotas y erguidos, etiquetandolo todo, despues…solo ociosidad.
    “Lo que mas nos caga es lo que nos define”

  17. Haced caso omiso del Langley anterior, ¡qué rayos!

  18. Temo says:

    Espero conocerte algún día para que me firmes mi libro pirata de “El Diablo Guardián” 🙂

  19. Mouette says:

    Esa forma tan tuya de escribir, a veces pienso que son cosquillas en mis ansias de leerte.

  20. Iliaan says:

    Me gusta leerte 🙂

  21. Manuel says:

    ¿Aullar’
    ¡Vamos por la Caperuza!

  22. MARTHA16 says:

    YO TE ACOMPAÑO AUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU MAS TINTA!
    SI NO ES MUCHO PEDIR!!!!!

  23. Vianey says:

    También conocida como “candyrosewh”
    Me alegra que vuelvas, y saber que el autor vive y verdaderamente se apasiona por la vida, y que se niega a no sentir con sus sentidos más primitivos.

  24. Luis side says:

    Hay noches k tengo q aullarle a la luna…
    Hay dias k nesecito morder a la ciudad…
    Hay dias y noches k no kiero ver a nadie… incluso m cago de mi

  25. Blankiux says:

    Me gustas tus palabras, no sé por que …

  26. Arros says:

    “Improvisan. Han creado un lenguaje privado que les permite excesos como el de componer una canción mientras prueban el sonido

  27. Tamiris says:

    Exácto Guada.

    S E G U N D A L L A M A D A !!

  28. guada says:

    Pero bueno, Xavier, apenas has encendido la chimenea y, ¿ya crees que con eso vamos a calentarnos hasta Navidad?. Una cosa es que diga que el tener noticias tuyas en este espacio sacro es como si hubiera llegado la navidad antes de tiempo y otra muy distinta es que uno se alimente de uvas a peras. Aquí hay que echar leña al fuego, sino se apaga, ley de la naturaleza, que no palabra del Señor.
    En fin, que pasaba por aquí – la verdad es que paso la mayoría de las veces sin decir nada, por no ser una pelmaza pero sobretodo porque no siempre tengo algo que decir-, pero hoy, mira, como que me apetece escribir algo, y en estas que me ha divertido mucho tu columna del lunes en Milenio sobre las “cartas fatales”, sobre fórmulas corteses y sobre errores garrafales cuando vamos de francos, y me ha hecho preguntarme cómo escribo en tu blog, ¿con fórmulas corteses?, me gustaría responder que no, que soy todo corazón, pero en realidad una juega a ser alquimista, mezcla un poco de cortesía, con lo que conlleva de tibieza y una cierta calidez sin caer en el empalago, aunque no siempre lo consiga, para que el conjunto goce de un cierto equilibrio, palabra esta última que no estará entre tus preferidas, quizás. Difícil que esta fórmula llegue a satisfacer tanto al destinatario como a la autora, pero esto es un juego serio, y creo que las fórmulas corteses, sin abusar de ellas, sirven para aligerar el peso de la franqueza que se esconde tras la frase más sencilla y sin mayores pretensiones.
    He dejado el comentario aquí y no en Milenio porque La leonina faena me resulta un espacio más acogedor …
    Besos.

  29. Tamiris says:

    No que ya se iba a echar a andar éste tugurio de diversión y los calzones cloroformados de la Parca?? puro auu, auu, auu..

    Lobo que aulla no escribe.

  30. BB says:

    Leí tu columna de hoy (091911) y además, me encuentro que retomaste el blog, me remitiste a una frase de Mauriac que les digo a mis alumnos en la fac. cuando nos reunimos para un juego llamado escritura : “Un escritor es esencialmente un hombre que no se resigna a la soledad. Cada uno de nosotros es un desierto.”

  31. Arros says:

    Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu…
    …Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

  32. Gina Isabel García López says:

    Gracias por tu trabajo me vuelve a mi melancolía

  33. Mimí says:

    … Hoy estaba frente al espejo; lloré por ti y por mí…. Nunca he escrito fuera de mi, justificadas mentiras por estar aterrorizada que a mi madre le llamasen hoy “empleada doméstica”, y tu por no golpear un balón….. Tazi fué mi más más grande catarsis…. Mi refugio; mi único consuelo -paisajismo-; mis coincidencias -Help-……Lectora inconsolable……Tqmmmm y x smpre!!…..Mimí…

  34. erggot says:

    Irrigador de emotivos recuerdos viscerales de la adolescencia a través sus renglones profundos e irreverentes es una gran bebida para la sed de evocar La Vida. Podría gustarme… sin duda seguiré leyendo La leonina faena.

  35. guada says:

    Qué alegría, volver de un corto viaje y encontrar las ventanas de esta màgico lugar abiertas de par en par. Gracias a tus parrafadas, a Tú Real Gana, querido Xavier, ha llegado la Navidad antes de hora, por qué no.

    Como todo aquello que a uno le impresiona, tardo un tiempo en reaccionar, en asimilar, siempre fui lenta, hasta que lo percibo en toda su amplitud, así, veinticuatro horas después de leerte, primero sobre papel, después con el teclado, puedo ponerle rostro, es decir, palabras a la emoción despertada por tu regreso.

    Un tema complejo el del llanto… Cuando era pequeña aprovechaba la intimidad de la noche para descargar mis ojos, era un llanto silencioso y lento, pero no es que en mi vida pasarán cosas terribles, no, en realidad no tenía motivos, al menos yo no los encontraba, y por tanto, me los inventaba. Sí, sí, loca de remate. Me inventaba pérdidas de seres queridos que afortunadamente no se han dado y aunque suene a chiste me creaba problemas de conciencia porque en realidad no sabía si lo que deseaba era que estuvieran muertos o lo que tenía es miedo a que muríesen (família, tema complejo también). Otras veces, a lo mejor para aligerarme el tema de la culpa por haber matado a alguien querido antes de tiempo, recurría a algo más sencillo y real: visualizaba alguna de las tantas imágenes trágicas que abundaban en los noticieros o de algún documental. Lo dicho, loca. Aún hoy lloro más de la cuenta pero ya no necesito inventarme nada, simplemente he aceptado que de serie me vino una tuerca mal ajustada. Pero, para mi fortuna, tengo el don de la risa alegre, que me visita con más frecuencia que en llanto o así lo percibo yo. Y recalco lo de alegre, porque la risa no siempre es alegre, hay risas desoladas, siniestras, espantosas.

    He heredado un cierto desequilibrio materno pero un poco menos trágico. Claro, que mi vida ha sido mucho más fácil, más cómoda y por eso, quizás, necesitaba inventarme los motivos de mi llanto, para acompañar a mi madre, también a mi querido padre, para decirles que estaba con ellos, con su pena.

    En fin, Xavier, qué decirte … me alegra tanto que habites de nuevo este lugar hasta que te dé la Real Gana, ya que no twitteo, no sé, supongo que por pereza, aunque nunca se sabe, a lo mejor dentro de un tiempo visite otras dimensiones.

    Me reconforta pasar por delante de este lugar y no mirarlo como un recuerdo sino como la madriguera dónde poder de nuevo jugar un rato con su bestia peluda y así poder disfrutar de sus armas largas, que no son ni sus dientes ni sus uñas, sino su pluma fuente que trae cerca del corazón.

    Hasta el próximo día de juego, eso sí, vendré menos sentimental, más batalladora, igual de franca.

    Besos.

    PD. Un saludo Tamiris.

  36. Diana says:

    Qué gusto leerte de nuevo por aquí, ojalá gane el querer sobre la decidia jejeje.
    es bueno saberte de vuelta aunque sea en intermitencias.

  37. mabra says:

    Bueno, todo el mundo tiene un cuerpo y también es una herramienta, digamos. Pero da más placer ver a un bailarín que se ha dedicado a ello, o a alguien que tenga el ritmo natural que ver a alguien rígido moviéndose torpemente. No sea tan condescendiente, please. Máxime teniendo en cuenta que nadie posee todas las virtudes y si reniega de las que tiene se puede quedar en nada. Saludos.

  38. Mayra says:

    Siempre que leo algo tuyo me da una gran emoción y me siento en cierto modo identificada. No sé mañana, pero al menos hoy me voy con una gran sonrisa como siempre que leo algo tuyo. Pd: Yo también estoy loca

  39. Carla Karina says:

    Por fin!!!
    Era inevitable extrañarlo, querer saber noticias de usted y aunque no son lo más alentador de este día o de esta semana, o simplemente de este momento… me hace bien el saber que no soy la única “loca” que llora por su falta de cordura… aunque a esta altura mi falta de cordura me impide llorar… ¿qué más queda? Aunque no se sientan ganas de afrontar la vida lo tenemos que hacer porque es lo mejor… así es la gente valiente!

  40. Marce says:

    “Hace meses que no quiero llorar y cuando me sucede quiero seguir hasta secarme el alma.” Mi estimado Xavier, esa es la historia de mi vida… Nunca deja de asombrarme la cantidad de rasgos de tu alma que también están presentes en la mía.
    Cuando te fuiste al lado oscuro (“Twitter” que le dicen ) empecé a rondar este blog como perrito sin dueño con la esperanza de verte regresar y me parecía un crimen que hubieran intentado atrapar tu prosa brillante en miserables 140 caracteres…. y que te hubieses dejado atrapar. Te extrañaba tanto que estuve a punto de abrir una cuenta con el enemigo, sólo para poder “seguirte”, pero me aguanté la tentación y mejor me fui a Milenio a leer tu columna de los lunes; luego a La Afición para empaparme de tus crónicas de tenis ( del cual no entiendo nada, pero me encanta la pasión de tus escritos deportivos ). Ahora tengo de nuevo tu blog para disfrutar tus palabras, tus ideas…. Y QUE SE PUDRAN EL TWITTER Y SUS 140 CARACTERES !!!
    Un abrazo.
    Marce.

  41. A pesar de los meses sin leernos por éste medio, basta volver a leer un post más de la Leonina Faena para saber que el tiempo no ha pasado en éste blog al que jamás abandonamos. Es reconfortante saber de tu regreso, pero más aun saber que éste espacio, como casi todos tus actos, están llenos de esa inquietante incertidumbre que hacen tan deliciosa la literatura.

    Bienvenido de nuevo a casa. Como siempre, un gusto coincidir aquí.

  42. Lo estábamos esperando, comandante.

  43. León El Alamín says:

    La última vez te prometí una lectura de tarot para uno de tus personajes de ese momento, yo no sabía que cocinabas a todos los personajes de “puedo explicarlo todo” buscaré la lectura para ver como encajó con la realidad. O puedo leer al nuevo personaje, te imaginas la locura. Que tu personaje se haga una lectura de algún oráculo aún antes de salir a la luz pública???
    felicidades por el regreso.

  44. Tamiris says:

    Le agradezco a Guada que le haya jalado las orejas al Lobo y sacarle la motivación para desempolvar éste lugar.

    PD: voy vengo, primero tengo que digerir el contenido.

    Capueruza with Fog.

  45. Jimena R. says:

    Para llorar, aullar y reír, aunque no entendamos por qué, aunque sepamos pero no queramos darle la magnitud a los sentimientos (o sensaciones, o lo que sea)

  46. Evelyn says:

    Por fin!!! Bienvenidos los aullidos.

  47. Lola says:

    Hay días en que nada alcanza para completar el rompecabeza y pasa que termina uno por rompersela. Saludos!!

  48. Arros says:

    A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar.”
    — Franz Kafka

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