Rieles en cuarentena

Si hubiera de explicárselo al espíritu inquieto de mi abuelo, le diría que esto de novelar y bloguear es un poco chiflar y comer pinole. Se canta una canción mientras se baila otra. Busca uno cuando menos hacer aterrizar al ridículo con la elegancia de una estafa sin rastro. Llevo tiempo intentando regresar al blog, pero no tengo sino estos chisporroteos de palabras que de una línea a otra se detienen porque les da la gana, no faltaba más. Una mañana el blog, o la novela, o el proyecto de website que llevo años diciendo que quiero hacer a mano, amanecen como puertos distantes. Como si la obsesión todopudiente demandara el total de la energía y la empleara completa en extraviarse. No digo que no sepa leer los mapas, pero sigo creyendo que el hallazgo es fruto natural de la perdición. Si la novela viene y me pide que esta noche le corte la cabeza al blog, seguro que lo haré con regocijo, que es como cumple uno los caprichos exóticos de una ninfa adorada con celo wahabí. Ahora bien, ya se sabe que la novela es una zorra protagónica y no tan fácilmente daría por perdido a un cortesano en tal modo oficioso y disponible. ¿Por qué va uno a abandonar a sus seres queridos, cuando existe la opción de seguir humillándolos sin cargo extra? Y aquí está la cuestión, se me cruzan los cables. Cuando menos lo espero, ya no soy yo sino uno de los personajes de la historia quien asalta la máquina y se expresa en mi nombre. Una de cal, me advierte en una mueca copartícipe y brinca de regreso al monte de capítulos. Por mi parte, me quedo con la duda. Por más que lo haya visto guiñar el ojo izquierdo, no acabo de saber si el de la gracia fue el astuto Isaías, el pícaro Joaquín o el espectral Basilio. Tampoco sé la ruta que llevaba mi tren de pensamiento antes de la intrusión del último fantasma. Es la noche temprana de un domingo helado; hace ya muchos días, en realidad semanas, que pospongo estas líneas al compás de una canción querida. It takes some silence to make sound, calcula Jason Mraz, y en lo que a mí respecta no se equivoca. Puede que todo el juego de la escritura no sea sino el aprendizaje del silencio. Escribimos, quizá, para aceptar la muerte con cierta gallardía. ¿Hay acaso descanso más pacífico que el de haberse callado sólo después de hablar lo suficiente? No soy yo el de los pensamientos funerarios. Too many trains of thought for such a foggy track, amigo!, reflexiona el villano del spaghetti western antes de acomodarme un plomo entre los ojos. Lo dicho, el tren de marras se descarrila por quítame estas pajas. Debería haber una ley que obligara al artista en proceso de parto a guardar rigurosa cuarentena, mínimo para no quedarse sin amigos o acabar de ganarse la fama de lunático. Alguna vez, en una de sus crónicas, Bryce Echenique topa con un letrero que explica como pocos el valor del silencio, y de paso el sentido de las líneas presentes. Cito, según recuerdo: Ya sé que crees que comprendes lo que piensas que acabo de decir, pero no estoy seguro que te hayas dado cuenta que lo que acabas de escuchar no es lo que yo quería decir. Más clara, pues, ni el alba. 

  1. Fauna says:

    Buena ventana para alimentar los egos …………..

  2. Xavier, perdona que se tan “igualado” pero después de leer tus libros no creo que te pueda tratar de otra forma. Escribo para ver si logro entrevistarte para defindesemana.com.mx tu libro “Luna llena en las rocas” es lo que cualquier “desvelado” de defindesemana.com.mx desearía vivir, nos gustaría compartirlo con nuestro público y qué mejor forma de hacerlo que con una entrevista con el Licántropo Mayor.
    Quedo en espera de tu respuesta.

    Atte. Eugenio Lojero
    eugenio@defindesemana.com.mx
    http://www.defindesemana.com.mx

  3. Frau K says:

    coincido, el problema con la gente es que no entienden de silencios. No digo que todos pero vaya que hay mucho desesperado. Igual eso de tener una cuarentena –sería genial– para el proceso de parto pues no sólo de artistas sino también de aquellos que buscan con necesidad el silencio –a veces sin que te lo propongas sientes eso de alejarte un rato- … vaya que la noche es una solución exprés … los desesperados duermen y uno hace lo que quiere, incluyendo abarcar el silencio a puños … a como se deje. Sin duda tu blog, tus libros y tu pluma son excelentes –al menos para mí–. Acabo justo ayer de terminar Luna Llena en las Rocas y una vez más fue MUY placentero … tanto el contenido como la forma de llevar las palabras … ideas que brincan y te dejan pensando y la sola estructura del español … sumados el resultado no da más que para saborearlo por un buen.

  4. Evelyn says:

    Ay!!! Pues yo tambièn tengo tiempo queriendo regresar al blog y cuando tenìa chance no habìa nada nuevo. Por fin me decido a dejar un comentario, despuès de hacerlo costumbre en el Boomerang.
    Por aquì sigo, esperando con ansias la novela…
    Creo que acabo de escribir lo que pensaba pero no estoy segura si era todo lo que querìa decir…

  5. María says:

    Aaaaay, esa cita es la neta…
    “Ya sé que crees que comprendes lo que piensas que acabo de decir, pero no estoy seguro que te hayas dado cuenta que lo que acabas de escuchar no es lo que yo quería decir.”

  6. Israel León says:

    Saludos desde el más acá! Xavier por fin tenemos una señal de humo de tu parte, pues ya son varias lunas llenas las que te has ausentado…¿qué no ves que tienes un club de fans sedientos de tus palabras? Jajajaja…espero la novela con ansias vampíricas.
    Feliz época de consumo desmedido en pos del gordito coca-cola.
    A pie de cañón, tu fansz

  7. Yuki says:

    A bueno, a los unicos que puse en cuarentena son a los virus de mi compu y al unico de todos mis amigos ke no se enamoró de una amiga.

    Pos ke complicado tu caso no?.
    …suerte y me alegro que hayas regresado (esto ya olia a desierto)

    Feliz día de Muertos.

  8. Marce says:

    Estimado Xavier:

    Bienvenido ! Esa cita del gran Alfredo para iniciar la semana es como escuchar el despertador el lunes y preguntarte “on toy ??? quen choy ?????” antes de irte corriendo a la regadera cuando tu cerebro coordina lo suficiente para darse cuenta de que se te hace tarde para ir a chambear…

    Yo sigo esperando tu libro como quien espera a Santa Claus en estos días y si a la “zorra caprichosa” no le da la gana estar lista….bueno, pues que se friegue !!!! Me da gusto que te le hayas escapado a la muy veleidosa y que hayas decidido venir a saludarnos al blog. Aprovecho para desearte una muy Feliz Navidad y que Dios te llene de bendiciones.

    Un gran abrazo.

    Marce.

  9. xavier, aun el alba tiene su confusión y sin embargo, siempre tranquiliza. generalmente las cuarentenas son una práctica preventiva. se busca controlar, aislar, evitar que el caos y descontrol haga más estragos. quizá traiga más confusión que certeza, pero de que es necesario, no cabe la menor duda.

    tarde o temprano los rieles van a enderezarse, aunque quizá ya lo están…

    saludos!

  10. princesa says:

    Gracias por regresar … ¡Felices fiestas!

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